Jávea tiene tres tipos de costa muy distintos: el Arenal (arena, servicios y familias), la zona de grava del Primer y Segon Muntanyar (agua muy limpia, ideal por la tarde) y las calas del sur —Portitxol, Barraca y Granadella— de piedra, aguas transparentes y aparcamiento muy limitado en verano.
El Arenal: la única playa de arena
Es la playa urbana de Jávea y la única de arena fina. Tiene paseo, duchas, socorristas, alquiler de hamacas y una hilera de restaurantes y chiringuitos justo detrás. Es la opción cómoda si viajas con niños pequeños, carrito o poca movilidad.
En julio y agosto la primera línea se llena a media mañana. Merece la pena bajar antes de las 10:00 o después de las 17:00, cuando el sol pega de lado y el agua sigue caliente.
- Arena fina y entrada al agua muy progresiva
- Servicios completos y accesibilidad
- Aparcamiento de pago cerca del paseo; las calles interiores son la alternativa
Primer y Segon Muntanyar: el favorito de los locales
Son kilómetros de costa de grava y losas planas que van del puerto hacia el sur. No hay arena, así que hay menos gente y el agua queda más transparente. Con escarpines o sandalias de agua se disfruta mucho más.
Es la zona ideal para nadar largo, para leer con el mar delante y para ver la puesta de sol sin salir del pueblo.
- Agua muy limpia y poca profundidad de bajada
- Aparcamiento sencillo a lo largo de la carretera del Muntanyar
- Lleva calzado de agua y sombrilla: hay poca sombra natural

Portitxol y la Barraca: postal mediterránea
El Portitxol es la cala de las casetas blancas y azules de pescadores, con la isla del Descubridor enfrente. Es la imagen más reconocible de Jávea y un sitio excelente para hacer snorkel y ver la isla desde el agua.
A pocos minutos, la Cala Barraca (o Portitxol de la Barraca) comparte el mismo mar turquesa con un ambiente algo más tranquilo. Ambas son de piedra y la bajada al agua es irregular.
- Snorkel excelente: hay roca, posidonia y peces desde el primer metro
- Aparcamiento muy limitado; en agosto conviene llegar temprano o ir a pie
- No es la mejor elección con bebés o carritos


La Granadella: la más famosa y la más saturada
La Granadella es una cala de bolos encajada entre acantilados, con un agua espectacular. Precisamente por eso es la más visitada de la Marina Alta y su acceso por carretera se colapsa en temporada alta.
En verano hay control de acceso y el aparcamiento se llena muy pronto. Si vas en julio o agosto, ve a primera hora, usa el servicio de autobús cuando esté operativo o cambia el plan a septiembre y junio, que son los mejores meses.
- Agua transparente y buceo muy recomendable
- Carretera estrecha y de curvas: no es apta para prisas
- Fuera de julio y agosto es otra experiencia por completo

Cala Blanca, Ambolo y el Cap de la Nau
Al sur del Arenal, la Cala Blanca y los alrededores del Cap de la Nau ofrecen calas pequeñas de piedra con aguas frías y muy claras. Son sitios de baño y snorkel, no de pasar el día con equipo.
El faro del Cap de la Nau es la mejor parada al atardecer: acantilados, vistas hacia Ibiza en días claros y un paseo corto desde el aparcamiento.





